Un año más, las tres secciones del Colegio Claret han acudido a la capilla, en un acto sencillo e íntimo, para recibir la Palabra de Dios, pidiendo por los nuestros, por los alumnos y las madres y padres del centro, por los más desfavorecidos y porque este 2019 vivamos en consonancia y unión, con compasión y amor.

 

 

 

«Si escucháis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones
como cuando la rebelión, en el día de la prueba en el desierto,
cuando me pusieron a prueba vuestros padres, y me provocaron,
a pesar de haber visto mis obras cuarenta años.
Por eso me indigné contra aquella generación y dije:
“Siempre tienen el corazón extraviado; no reconocieron mis caminos,
por eso he jurado en mi cólera que no entrarán en mi descanso”.
¡Atención, hermanos! Que ninguno de vosotros tenga un corazón malo e incrédulo,
que lo lleve a desertar del Dios vivo.
Animaos, por el contrario, los unos a los otros, cada día, mientras dure este “hoy”,
para que ninguno de vosotros se endurezca, engañado por el pecado.
En efecto, somos partícipes de Cristo si conservamos firme hasta el final la actitud del principio.»