Cada semana, el alumando de primero de infantil se lanza a la aventura y, montados en sus triciclos, ponen su cuerpo en marcha. De esta manera seguimos desarrollando la psicomotricidad gruesa fuera de las aulas, trabajando de forma cooperativa y dejando de lado la competitividad para que sobresalga siempre la diversión. ¡Y vaya que si nos divertimos!