Contar cuentos a los niños y niñas cuando son pequeños tiene muchísimas ventajas para su desarrollo cognitivo. Los cuentos ayudan a gestionar las emociones a los más pequeños y también a desarrollar su imaginación. Si además son ellos mismos los que toman las riendas de guiar en el mágico mundo de la historia en la que sumergen, esta actividad puede suponer toda una explosión de sensaciones y aprendizajes. En la clase de los pulpos, hoy hemos vivido una de estas increíbles experiencias, convirtiéndonos en los personajes de una adaptación muy divertida de “El Mago de Oz” y hemos pasado un ratito mágico.