Muchas veces pensamos en aquellas cuestiones que nos dificultan ser mejor personas, defectos que pulir para seguir mejorando. Sin embargo, no nos solemos plantear nuestros dones, aquellas características de nuestra personalidad y forma de ser que podemos compartir con los demás. La oración de la mañana nos hizo caer en la cuenta de este hecho, a la vez que nos invitaba a analizarlos y compartirlos con el resto del grupo. El día se tornaba bastante especial, ya que se había planificado como una fiesta en las instituciones en las que estamos desarrollando nuestra actividad. Por una parte, brindamos una sesión de música a los ancianos de la residencia de las Hermanas de los Desamparados, y por otra pudimos disfrutar, el grupo al completo, de un almuerzo y posterior velada-karaoke en la casa de la Cruz Blanca. Destacamos de este día especialmente una dinámica que el personal de Cruz Blanca dirigió específicamente a nosotros, a fin de sensibilizarnos empatizando con la situación de los disminuidos psíquicos. Con elementos externos se nos “quitó” la vista, el oído o la motricidad a algunos de nosotros, al mismo tiempo que otros guiábamos en un paseo de dos maneras diferentes: primero sin hablar ni tocarnos prácticamente, y luego dando indicaciones y un mayor contacto físico. El objetivo consistía en tratar de comprender la dignidad de todo ser humano y la importancia del trato con cariño en este tipo de situaciones. Y aquí, nuestros dones, juegan un papel fundamental. Nos hemos dado cuenta de que todos nosotros somos valiosos y disponemos de virtudes que debemos usar en nuestra vida cotidiana.

190404 Día 5 Tenerife 1 600x450

 

Haz clic aquí para ver más fotos