Por la mañana, fuimos a la institución benéfica, a pasar uno de los últimos días con los ancianos. Allí jugamos al parchís, dominó, bailamos, paseamos, charlamosPHOTO 2019 04 06 09 54 02 y como siempre, le dimos de comer. De los días que hemos compartido con los ancianos, destacaríamos su cariño y alegría hacia las actividades que realizamos con ellos y hacia nosotros. Tras finalizar la mañana, nos dirigimos a la parroquia para almorzar y luego ir a Cruz blanca, siendo este nuestro último día con ellos. Cuando llegamos realizamos una serie de juegos creados por nosotros, como el pañuelito, la guerra de colores y deporte libre. Compartimos uno de los mejores días con ellos, hasta que llegó la hora de despedirnos, muy emocionados. Por otro lado, los alumnos que asistimos a la Escuela de solidaridad comenzamos la mañana en la panadería haciendo pan con Hirham y Rubén, mientras nos contaban sus experiencias. Más tarde, nos dedicamos a pintar y a ayudar en todo lo que iban necesitando, charlando con las distintas personas que íbamos conociendo. Ya por la tarde, fuimos a Proyecto Emaús. Tras el momento de apoyo académico, hicimos juegos y una pequeña merienda ya que era el último día. Al acabar, los niños y la educadora Charo, nos sorprendieron con un pequeño pero precioso detalle, que consistía en un llavero, una cita bíblica y una hermosa carta. Para finalizar nos regalaron un presente precioso: cantar nuestro himnos del Padre Claret; nos encantó el regalo y toda la sorpresa. Luego, llegó el peor momento, la despedida, con muchos abrazos y besos, y prometimos volver a vernos algún día. Para finalizar el día recibimos una charla del Padre Fermín, que ahora mismo se encuentra impartiendo clase en el Teologado, pero cuya experiencia tiene su gran raíz en Zinbawe y Kenia. Nos encantó la diversidad de experiencias que había vivido y como se rezaba el Padre Nuestro en shona.
Claudia y Elena